Continuando con la campaña “Planta del mes” que lleva adelante la Oficina Holandesa de Flores y con la cual colabora Jardinería Ya!, le dedicamos el presente artículo al Jacinto, consagrado como la planta del mes de diciembre.Origen de las plantas de Jacinto:
Sus orígenes la ubican en Siria e Irak, pero también ha sido una planta muy cultivada a orillas del Mediterráneo y más tarde en Francia. Actualmente la variedad más conocida es la que se cultiva en Holanda y se la reconoce como una planta típica de ese país.
Mientras que la leyenda que dio nombre a estas plantas dice que deriva de la mítica figura de Jacinto, el guapo hijo del rey espartano Amiclas. A Jacinto, el Dios Apolo lo amaba por su belleza, pero accidentalmente lo mató con un lanzamiento de disco. La sangre fluyó lejos de la cabeza de Jacinto y, allá donde cayó nació una hermosa flor a la que Apolo le puso el nombre de su amigo.
Características de las plantas de Jacinto:
Existen diversas variedades de Jacinto, pero la más común es la que goza de mayor floración y fragancia. Estas plantas cuentan con un perfume exquisito y un sinfín de colores así pues podemos encontrarlo en azul, púrpura, rosa, amarillo, naranja y blanco.
Las plantas de Jacinto presentan una floración exuberante y colorida, gracias a la cual podrá alegrar cualquier rincón de su hogar. Pueden alcanzar hasta 25 centímetros de altura y están formadas por una gruesa y densa espiga llena de flores.
Cuidados de las plantas de Jacinto:
Para disfrutar de las plantas de Jacinto se recomienda comprar los bulbos y plantarlos en otoño para que florezcan a principios de la primavera. No requieren fertilizantes.
Es importante que la maceta esté bien drenada, ya que un exceso de agua puede pudrir las raíces, por lo que no hay que dejar nunca agua en el plato. El riego debe ser frecuente pero con poco agua, la tierra no debe quedar nunca seca del todo.
Si desea conservar los bulbos de Jacinto para la siguiente floración, lo más recomendable es cortar el tallo principal, una vez que las flores y las hojas se han secado. A continuación sacar el bulbo de la tierra, limpiarlo con un paño y dejar que se seque. Finalmente se pueden envolver en papel de diario y guardar en una caja, en un lugar fresco y oscuro, colocando el nacimiento del tallo hacia arriba, y hasta su próxima replantación.
